Más de 200 catequistas de las Vicarías IV y V de la Archidiócesis de Madrid participaron el pasado sábado 24 de enero en la Jornada de Catequistas celebrada en el Colegio de los Salesianos de Atocha. A pesar de la lluvia y el frío, la asistencia fue numerosa, un reflejo del compromiso y la ilusión de los catequistas por seguir formándose y compartiendo experiencias al servicio de la transmisión de la fe. La jornada contó con la presencia del Vicario Episcopal, Óscar González Aguado, los coordinadores de catequesis de las vicarías IV y V, Enrique Olmo y María del Carmen Serrano, y del delegado Episcopal de Catequesis, Manuel María Bru, que acompañaron a los participantes a lo largo de la mañana.

El encuentro comenzó a las 10:00 horas con un momento de oración, que ayudó a situar el sentido profundo de la vocación catequética y del propio encuentro. A continuación, los catequistas participaron en diversos talleres prácticos, pensados para ofrecer claves concretas para una catequesis viva, cercana y comprometida con la realidad actual.

Talleres prácticos para una catequesis viva y comprometida


Uno de los talleres fue el de «Catequesis inclusiva para personas con discapacidad», impartido por Raquel López, catequista y coordinadora del Equipo de Catequesis Inclusiva de la Delegación Episcopal de Catequesis. Durante la sesión se presentaron los criterios básicos de la catequesis inclusiva en Madrid y se ofrecieron claves para integrar a las personas con discapacidad en las comunidades parroquiales y en la vida de la Iglesia. Fue un taller muy participativo, enriquecido por el intercambio de experiencias. 

En esta misma área, se realizó el taller «Déficit de atención e hiperactividad en la catequesis» llevado a cabo por Martha Elizabeth Chuquipiondo, responsable del Proyecto Naim y miembro del Equipo de Catequesis Inclusiva de la Delegación Episcopal de Catequesis. Realizó una exposición para acercar la realidad de las personas con déficit de atención o hiperactividad para después hacer participar a los catequistas presentes con una dinámica de roles que les llevó entender que la empatía, la adaptación metodológica y el refuerzo positivo permiten una catequesis más fiel al estilo de Jesús. 

En ambos talleres se realizó el sorteo, entre los más de cincuenta catequistas participantes, dos ejemplares del libro de La Santa Misa en pictogramas para personas con discapacidad intelectual cuya autora es Martha Elizabeth Chuquipiondo.

Los talleres «Aprende a manejar la Biblia» y «Lectio divina en la catequesis» llevados a cabo por Óscar García Aguado y Maria del Carmen Serrano, respectivamente, tuvieron una gran acogida en la participación. Ambos quisieron hacerlos 100% prácticos para que los asistentes pudieran experimentar por ellos mismos lo que sus catecúmenos llevarían a cabo.

El taller “Quiero ser catequista” estuvo a cargo de Manuel Mª Bru y a través del cual pudo hablar a los participantes sobre el significado de ser catequista, en qué consiste la catequesis y cuál es la catequesis que hoy quiere la Iglesia y algunas pistas de cómo hacer una buena catequesis. DESCARGA LA PONENCIA_LO PRIMERO QUE UN CATEQUISTA DEBE SABER

Por su parte, el taller “El arte en la catequesis” impartido por Isabel García Peromingo durante el cual mostró de una manera muy práctica a través de los móviles de los participantes cómo el arte cristiano puede ser un medio privilegiado para la evangelización y la catequesis. 

Otro taller que se llevó a cabo fue «La realidad de las migraciones y la catequesis: por una catequesis integradora» a cargo de la Delegación de Movilidad Humana (migraciones) con Leonardo Diac, capellán de la comunidad católica rumana de rito latino. Tras un análisis inicial de las dificultades existentes, la reflexión se centró en la Carta de san Juan y el amor al prójimo. Durante el taller los catequistas compartieron las dificultades que encuentran en sus parroquias y recibieron criterios para una catequesis verdaderamente integradora y misionera.

El taller de «Catequesis con padres», impartido por el sacerdote Enrique Olmo, coordinador de catequesis de las Vicarías IV y V, permitió a los asistentes compartir experiencias y retos comunes. Entre las pautas ofrecidas, se destacó la importancia de una buena acogida a los padres y de explicar con claridad el proceso catequético, sin dar nada por supuesto. Los participantes valoraron especialmente el enriquecimiento que supone conocer iniciativas de otras parroquias.

Otros talleres que se impartieron fueron el de «Entregas y celebraciones» por Francisco Javier Navarro, miembro del Equipo de Expertos de la delegación Episcopal de Catequesis. Durante el taller pudo acercar en primicia el trabajo realizado por el equipo, y que pronto llegará a las parroquias. 

Por último, cabe destacar el taller «Conocer los ritos católicos orientales para comprender mejor nuestros ritos» dirigido por el delegado de Catequesis de la comunidad ucraniana de rito greco-católico, Rostyslav Kliesh, quien de forma muy práctica lo explicó a todos los catequistas participantes.

Preguntas y clausura

Tras los talleres y un tiempo de café y fraternidad, los catequistas compartieron sus impresiones y plantearon sus preguntas en un espacio de diálogo con el Vicario Episcopal de las vicarías IV y V, el delegado episcopal de Catequesis, Manuel María Bru, y el delegado de Catequesis de la comunidad ucraniana de rito greco-católico, Rostyslav Kliesh. 

La jornada concluyó a las 13:30 horas con el sorteo de un ejemplar del Diccionario del Catequista, poniendo un broche cercano y festivo a una mañana marcada por la formación, la participación y la comunión entre los catequistas de las Vicarías IV y V.