La Iglesia celebra este domingo 26 de abril la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que en España se une a la Jornada de Vocaciones Nativas, promovida por las Obras Misionales Pontificias. Una ocasión para recordar que la vocación es un don de Dios para toda la Iglesia y que todos estamos llamados a sostenerla con la oración.

Con el lema «Todos oramos por todos», esta jornada pone la mirada en las vocaciones que nacen en los territorios de misión. Son signo de que el Evangelio ha sido acogido y ha echado raíces. Allí donde surgen vocaciones sacerdotales y religiosas propias, la Iglesia crece, madura y se fortalece.

Por eso, apoyar las vocaciones nativas no es algo lejano. Es una responsabilidad de toda la Iglesia. Es apostar por el futuro de la misión.

El Santo Padre encomienda esta tarea a la Obra de San Pedro Apóstol, una de las Obras Misionales Pontificias, que desde 1889 sostiene los seminarios y noviciados en los territorios de misión, acompañando a quienes han recibido la llamada.

En la diócesis de Madrid, esta jornada se vivirá con diversas celebraciones durante el fin de semana. Habrá una vigilia vocacional, un turno de adoración y, el domingo, la celebración de la Eucaristía en la catedral de la Almudena.

Es una invitación sencilla y concreta: participar, rezar, acompañar. Porque cada vocación nace en el corazón de Dios, pero crece también gracias a la oración de todos.

Todos oramos por todos.