Desde la Delegación Episcopal de Catequesis de Madrid expresamos nuestra cercanía y solidaridad con el pueblo venezolano ante las graves consecuencias del terremoto que ha afectado al país. Ante esta situación de sufrimiento, invitamos a todos los catequistas de la diócesis a unirse en la oración por las personas fallecidas, los heridos, quienes han perdido sus hogares y todos aquellos que trabajan en las labores de rescate y atención a los afectados.

Encomendamos a nuestros hermanos y hermanas de Venezuela a la protección de la Santísima Virgen en su advocación de la Almudena, para que les conceda consuelo, esperanza y fortaleza en estos momentos de dificultad, y para que el Señor sostenga a quienes llevan ayuda y alivio a las comunidades más afectadas.

Asimismo, animamos a los catequistas a hacer presente esta intención en las catequesis de los campamentos de verano, compartiendo con niños, jóvenes y familias un mensaje de esperanza y de comunión con la Iglesia que sufre.
En cuanto dispongamos de información oficial sobre las iniciativas de ayuda y colaboración promovidas por la Iglesia, la difundiremos a través de los canales oficiales de la Delegación.

«Si un miembro sufre, todos sufren con él. Si un miembro es honrado, todos los demás toman parte en su gozo.» (1 Co 12,26).

Que nuestra oración y solidaridad sean un signo de la esperanza cristiana para el pueblo venezolano.