El pasado 14 de febrero, la parroquia San Hilario de Poitiers acogió la Jornada de Catequistas de la Vicaría VI, en la que participaron alrededor de 150 catequistas de distintos arciprestazgos. La mañana, vivida en un clima de oración, formación y fraternidad, se convirtió en un espacio privilegiado de encuentro, escucha y renovación misionera. Tras el saludo inicial y la oración, Juan Carlos Carvajal, de la Universidad Eclesiástica San Dámaso, impartió la ponencia “El anuncio del Kerigma, invitación al discipulado de Jesús”. A partir del magisterio reciente, recordó que el primer anuncio no es simplemente una etapa inicial, sino el anuncio principal que ha de impregnar toda la acción evangelizadora. El kerigma —centrado en el amor personal de Cristo, muerto y resucitado— es el corazón de la catequesis y la fuente de toda fecundidad pastoral. Solo desde el encuentro vivo con Jesús es posible formar verdaderos discípulos misioneros.
Después del diálogo y las preguntas, los catequistas compartieron un tiempo de café, seguido de una lectura orante de la Palabra dirigido por Gabriel Benedicto, Vicario Episcopal de la Vicaría VI. La segunda parte de la jornada se desarrolló en diversos talleres formativos, que ofrecieron claves pastorales concretas y complementarias:
“Y después de la Confirmación, ¿qué?”
Gabriel Benedicto Casanova planteó la pastoral con adolescentes como un proceso continuo y no como una meta puntual vinculada exclusivamente al sacramento. Se insistió en la necesidad de una planificación concreta que integre el año de la Confirmación dentro de un itinerario más amplio, con una preparación remota que ayude a madurar la decisión personal de seguir a Cristo. La propuesta subrayó que el camino no es solo para los jóvenes, sino también para sus padres, fomentando espacios estables de encuentro y formación conjunta. Se destacó la importancia de convivencias y campamentos como lugares privilegiados de experiencia comunitaria, así como el acompañamiento personal y el cuidado del vínculo afectivo. El objetivo es ofrecer continuidad real tras la Confirmación, integrando todas las dimensiones de la vida cristiana: oración, formación, celebración, misión y comunidad.
“Vocación e identidad del catequista”
Rodolfo Londoño, coordinador de catequesis de la Vicaría VI, profundizó en la identidad del catequista como llamado personalmente por Dios en el seno de la Iglesia. No se trata solo de una colaboración voluntaria, sino de una auténtica vocación que brota del Bautismo y se fortalece con la Confirmación. El catequista es, ante todo, testigo: transmite lo que vive y acompaña procesos de fe hacia la comunión con Jesucristo. Se subrayó que la catequesis no consiste únicamente en enseñar contenidos, sino en introducir en una relación viva con el Señor, participando de la misión profética de la Iglesia y ejerciendo una verdadera mediación eclesial.
“Cine y nuevas tecnologías en la catequesis”
Enmarcado en el Itinerario Diocesano de Iniciación Cristiana Con Jesús, discípulos en misión, Manuel Mª Bru, delegado Episcopal de Catequesis, mostró cómo el lenguaje narrativo y audiovisual puede convertirse en puerta de entrada al anuncio cristiano. El uso del cine y de recursos digitales permite conectar con la experiencia vital de niños, adolescentes y jóvenes, despertando preguntas y favoreciendo un diálogo profundo con la Palabra de Dios. Se presentaron ejemplos concretos de escenas cinematográficas y materiales pedagógicos que ayudan a trabajar valores evangélicos desde una catequesis inculturada, propositiva y misionera.
“La música en la catequesis”
Ignacio Ugarte, catequista de la Vicaría I, destacó la música como medio privilegiado para tocar el corazón, favorecer la participación y fortalecer la oración. Desde los salmos hasta la música cristiana contemporánea, el canto ha sido siempre expresión de fe y encuentro con Dios. El taller mostró cómo integrar canciones adecuadas a cada edad y momento catequético, ayudando a interiorizar contenidos y a vivir la fe de forma más experiencial. La música se presentó así como herramienta evangelizadora y pedagógica al servicio del encuentro con Cristo.
“La Biblia en la catequesis”
Óscar García Aguado, Vicario Episcopal de la Vicaría IV y V, con un enfoque eminentemente práctico, se redescubrió la Sagrada Escritura como ámbito privilegiado de la Revelación de Dios. Se ofrecieron orientaciones sobre cómo disponer la Biblia en el aula, cómo presentarla y cómo integrarla en el acto catequético. Se subrayó que la Palabra no es un complemento, sino el corazón mismo de la catequesis. El taller ayudó a redescubrir la belleza y la fuerza transformadora de la Palabra escrita en la vida espiritual, despertando asombro y entusiasmo entre los participantes.
“Déficit de atención e hiperactividad en la catequesis. Proyecto Naim”
Elizabeth Chuquipiondo, miembro del Equipo de Catequesis Inclusiva de la Delegación Episcopal de Catequesis, expuso las claves para comprender el TDAH y responder adecuadamente a esta realidad en los grupos de catequesis. A través de dinámicas prácticas, se presentaron estrategias concretas como la estructura visual, el movimiento controlado y el refuerzo positivo. Se recordó que no se trata de mala conducta, sino de una forma distinta de funcionamiento que requiere comprensión y adaptación pedagógica, siguiendo el estilo de Jesús, que supo acercarse a cada persona según su realidad.
“La realidad de las migraciones y la catequesis”
Rufino García Antón, delegado Episcopal de Movilidad Humana (Migraciones), invitó a los participantes a realizar una catequesis que acoge, protege, promueve e integra. Partiendo de la realidad de comunidades con presencia de población inmigrante, se reflexionó sobre cómo pasar de una catequesis “para” inmigrantes a una catequesis “con” ellos, favoreciendo su participación activa. Se subrayó que la pertenencia a la Iglesia nace del Bautismo y que todos comparten la misma dignidad. Integrar no es uniformar, sino caminar juntos en el amor cristiano, enriqueciendo la comunidad con diversas sensibilidades culturales.
“Catecumenado de Adultos”
José Luis Díaz Lorenzo, vicario Episcopal de la Vicaría II, presentó el catecumenado como proceso misionero y gradual de iniciación cristiana, restaurado a la luz del Concilio Vaticano II. El itinerario integra catequesis, liturgia y vida comunitaria, comenzando con un diálogo de acogida y pasando por etapas de discernimiento y celebración de ritos. Se destacó la importancia de la comunidad como ámbito donde el neófito crece y persevera en la fe, especialmente durante el tiempo de mistagogía, profundizando en el misterio pascual celebrado en los sacramentos.
La jornada concluyó con una plenaria final en la que se compartieron los frutos de los talleres y se animó a seguir fortaleciendo una catequesis centrada en el anuncio vivo de Jesucristo. Como gesto fraterno, se realizó el sorteo de un ejemplar del Diccionario del Catequista y otro de La Santa Misa en pictogramas, materiales que ayudan a seguir creciendo en formación y servicio.



























