Más de 120 catequistas de la Vicaría VII participaron el pasado sábado 17 de enero en la Jornada de Catequistas de su vicaría, celebrada de 10:00 a 13:30 horas en la Parroquia Nuestra Señora del Buen Suceso. A pesar del frío y la lluvia, los asistentes acudieron con ilusión y ganas de compartir un espacio de encuentro, formación y fraternidad.

La jornada comenzó con un momento de oración, que ayudó a situar el sentido profundo del encuentro, y continuó con el desarrollo de talleres prácticos, un tiempo distendido para el café y, finalmente, un espacio de preguntas, comentarios y puesta en común.

Talleres prácticos para una catequesis viva y comprometida

Uno de los talleres fue el de Catequesis Inclusiva, impartido por Raquel López, catequista y coordinadora del Equipo de Catequesis Inclusiva. Durante la sesión se presentaron y comentaron los criterios básicos de la catequesis inclusiva en Madrid y se abordaron diversas claves para integrar a las personas con discapacidad en las comunidades parroquiales y en la vida de la Iglesia. Fue un taller muy participativo, enriquecido por el intercambio de experiencias entre los asistentes. Destacó especialmente la presencia de tres catequistas con discapacidad auditiva y una intérprete de Lengua de Signos Española (LSE), que ayudó a visibilizar y comprender mejor esta realidad.

El taller “Catequista, memoria de Dios”, dirigido por Rosa Abad, catequista y ministra de Catequesis en Madrid, partió del pasaje de Hechos 5,20: «Id y explicad al pueblo estas palabras de vida». A partir de este texto, los participantes reflexionaron sobre la llamada actual a anunciar a Cristo vivo, subrayando la necesidad de una profunda unión con Jesús, la lectura orante de la Sagrada Escritura y el testimonio del Dios de la Biblia en la vida cotidiana.

Por su parte, el taller “El cine en la catequesis”, impartido por Manuel María Bru, delegado Episcopal de Catequesis, ofreció una reflexión práctica sobre el valor pedagógico del cine como recurso catequético. Se dialogó sobre el modo más adecuado de utilizarlo, la diferencia entre el clásico cinefórum y los “vídeos sobre películas” con contenido catequético, como los propuestos en el Itinerario catequético de la Archidiócesis de Madrid. La sesión incluyó la proyección y comentario de algunos ejemplos concretos.

El taller “La realidad de las migraciones y la catequesis: por una catequesis integradora” estuvo a cargo de Rufino García Antón, delegado episcopal de Movilidad Humana, y Leonardo Diac, capellán de la comunidad católica rumana de rito latino. Tras un análisis inicial de las dificultades existentes, la reflexión se centró en la Carta de san Juan y el amor al prójimo, destacando que la unidad nace de sabernos hijos de Dios por el Bautismo. Los participantes compartieron las dificultades que encuentran en sus parroquias —como la barrera del idioma o la escasa integración de las familias— y recibieron criterios para una catequesis verdaderamente integradora y misionera.

Finalmente, el taller de catequesis con padres, impartido por el sacerdote Enrique Olmo, coordinador de catequesis de las Vicarías IV y V, permitió a los asistentes compartir experiencias y retos comunes. Entre las pautas ofrecidas, se destacó la importancia de una buena acogida a los padres y de explicar con claridad el proceso catequético, sin dar nada por supuesto. Los participantes valoraron especialmente el enriquecimiento que supone conocer iniciativas de otras parroquias.

Puesta en común y clausura

Tras los talleres y el café, los catequistas compartieron sus impresiones y plantearon sus preguntas al vicario de la Vicaría VII, Jesús González Alemany, al delegado episcopal de Catequesis, Manuel María Bru, y a Rosa Abad, coordinadora de catequesis de la vicaría. Cabe destacar la presencia y testimonio de los catequistas con discapacidad auditiva de la Parroquia de Nuestra Señora del Silencio quienes destacaron la importancia de adaptar todo a lectura fácil o lengua de signos para poder ayudar a entender los conceptos. Antes de finalizar, Jesús González Alemany quiso recalcar la importancia de tejer redes entre las parroquias y colegios que cada uno tiene cerca para poder trabajar juntos en una misma dirección.

La jornada concluyó con el sorteo de un ejemplar del Diccionario del Catequista entre los asistentes, poniendo un broche cercano y festivo a una mañana marcada por la formación, la participación y la comunión.