La hermana Ghazia trabaja en la única librería católica que hay en Pakistán. Ella es religiosa de las Paulinas y junto a sus hermanas, trata de cumplir con su misión: hacer presente a Jesucristo entre los paquistaníes, aunque los extremistas islámicos no se lo pongan nada fácil.
Hace unos años la librería sufrió serios daños por la explosión de una bomba. Los talibanes acusan a las hermanas de poseer material prohibido por el Corán. A pesar del miedo y la tensión, las Paulinas han reconstruido la librería y continúan ofreciendo literatura religiosa y catequética, audiovisuales y artículos religiosos.
Como las Paulinas de Pakistán, muchas religiosas valientes, de vida activa o contemplativa, viven en países donde la fe es perseguida o donde los cristianos sufren extrema necesidad.
Ellas nos necesitan para sostenerse, continuar siendo Iglesia viva y proclamar con valentía la Alegría del Evangelio en los lugares más recónditos y a veces peligrosos del mundo. Solo así podrán ser sustento espiritual y también físico en muchas ocasiones, para los cristianos más necesitados y perseguidos.Tú puedes hacer que miles de religiosas puedan seguir llevando la Luz de Cristo.
Esta Navidad, hazles sitio en tu posada.