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	<title>La Palabra del Domingo | Delegación de Catequesis</title>
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	<title>La Palabra del Domingo | Delegación de Catequesis</title>
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		<title>PENTECOSTÉS (CICLO A): APÓSTOLES DEL MUNDO</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Teresa Abad]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 22 May 2026 07:02:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La Palabra del Domingo]]></category>
		<category><![CDATA[Pentecostés]]></category>
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					<description><![CDATA[<p><img width="300" height="188" src="https://catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2019/09/PENTECOSTES.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" fetchpriority="high" data-attachment-id="6319" data-permalink="https://catequesis.archimadrid.es/version-actualizada-de-siete-nombres-de-la-catequesis-en-madrid/pentecostes-4/" data-orig-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2019/09/PENTECOSTES.jpg?fit=300%2C188&amp;ssl=1" data-orig-size="300,188" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="PENTECOSTES" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2019/09/PENTECOSTES.jpg?fit=300%2C188&amp;ssl=1" /></p>En esta gran fiesta el relato principal de la Palabra de Dios es el que hemos escuchado de los Hechos de los Apóstoles, el de la irrupción del Espíritu Santo en Pentecostés: ·      Se trata de la manifestación definitiva de lo que Jesús había realizado en el mismo Cenáculo el Domingo de Pascua, como hemos [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img width="300" height="188" src="https://catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2019/09/PENTECOSTES.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" data-attachment-id="6319" data-permalink="https://catequesis.archimadrid.es/version-actualizada-de-siete-nombres-de-la-catequesis-en-madrid/pentecostes-4/" data-orig-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2019/09/PENTECOSTES.jpg?fit=300%2C188&amp;ssl=1" data-orig-size="300,188" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="PENTECOSTES" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2019/09/PENTECOSTES.jpg?fit=300%2C188&amp;ssl=1" /></p><p><span style="color: #000000;">En esta gran fiesta el relato principal de la Palabra de Dios es el que hemos escuchado de los Hechos de los Apóstoles, el de la irrupción del Espíritu Santo en Pentecostés:</span></p>
<p><span style="color: #000000;">·      Se trata de la manifestación definitiva de lo que Jesús había realizado en el mismo Cenáculo el Domingo de Pascua, como hemos escuchado en el Evangelio de Juan: «Recibid el Espíritu Santo».</span></p>
<p><span style="color: #000000;">·      Lo que había sucedido entonces en el interior del Cenáculo, estando las puertas cerradas, más tarde, el día de Pentecostés, es manifestado también al exterior, ante los hombres.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">·      Y todos, hablando diversas lenguas, se entienden. Es el icono de la unidad y la fraternidad universal, a diferencia del icono de Babel, en el que la humanidad globalizada está en una misma torre, pero, aunque todos hablen la misma lengua, no se entienden, y están enfrentados entre sí.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">·      Y si Pablo en su primera carta a los corintios nos dice que sólo bajo la acción del Espíritu Santo podemos decir “Jesús es Señor”, en el salmo, como en la hermosa secuencia antes del Evangelio, hemos implorado la venida del Espíritu Santo, porque él no se impone, espera a que nosotros, desde nuestra libertad, lo imploremos. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">El Papa Francisco nos alerta a no encerrarnos en nuestras ideas fijas y nuestras seguridades. Cuando esto ocurre, nos dice, admitámoslo, “el Espíritu Santo nos da fastidio (…) Queremos domesticar al Espíritu Santo. Y esto no funciona. Porque Él es Dios y Él es ese viento que va y viene, y tú no sabes de dónde. Es la fuerza de Dios; es quien nos da la consolación y la fuerza para seguir adelante”.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">·      En la hermosa secuencia al Espíritu que hemos rezado antes del Evangelio lo hemos llamado “Dulce huésped del Alma”, “brisa en las horas de fuego”, “gozo que enjuga las lágrimas”.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">·      Tal vez ansiamos buscando sucedáneos de felicidad y no nos damos cuenta de que, en el fondo de nuestro corazón, esta la felicidad plena, esa paz infinita, que es el Espíritu Santo. Habitamos con una fuerza infinita, imparable, invencible, con la cual nada ni nadie podrá frenarnos.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">·      Sólo nos pone dos condiciones: que lo que perseguimos sea lo que Él mismo persiga, el proyecto de Dios; y que se lo pidamos, que confiemos en él, para que en nuestra debilidad se manifieste la fuerza del Espíritu.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">En la Iglesia española unimos la celebración de Pentecostés a la Jornada del Apostolado Seglar, es decir, el apostolado de los laicos. El despertar del laicado en la Iglesia es el “despertar del gigante dormido”. Parte de la renovada conciencia de la vocación universal a la santidad, que une a todos los bautizados en una misma llamada a hacer la voluntad de Dios. Amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma, con toda la mente y con todas las fuerzas, es hacer su voluntad. Amar a Dios, responder a su amor, no es otra cosa que dejarse llevar por Él, conducir por Él, en la divina aventura de nuestra vida. Esa aventura que Él ha soñado para cada uno de nosotros, y que es como cada uno de los rayos del sol, que, siendo distintos, vienen del mismo Sol, y se encaminan al mismo Sol. Es la vocación de todos: mujeres, niños, sabios, ignorantes, intelectuales, obreros, madres, consagrados, jóvenes, ancianos, gobernantes, enfermos&#8230; es la santidad de todos.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Después podemos reconocer que lo específico del laico, que como todo bautizado es un discípulo misionero de Cristo, consiste en la vanguardia de la misión en las estructuras del mundo, en “la vida pública”, donde además de dar testimonio verbal del Evangelio, se construye la ciudad terrena con los valores del Evangelio. También a través del compromiso político, que nos permite a todos, como ocurre hoy en España, participar en los designios comunes a través de las urnas. Pero no sólo hoy, sino todos los días. Y vosotros, los laicos, en primera línea. El Espíritu Santo nos lleva a comprometernos con el bien común de la sociedad, y nunca a desentendernos de sus desafíos. </span></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Manuel Mª Bru Alonso, delegado Espicopal de Cultura de la Archidiócesis de Madrid</strong></p>
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		<title>LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR (CICLO A): LA BUENA NOTICIA</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Teresa Abad]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 15 May 2026 05:01:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La Palabra del Domingo]]></category>
		<category><![CDATA[HABLA EL CORAZÓN: De la Buena Noticia a las buenas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[HABLA LA PALABRA: Testigos de la Buena Noticia]]></category>
		<category><![CDATA[HABLA LA VIDA: El poder de la radio]]></category>
		<category><![CDATA[LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR (Ciclo A): LA BUENA NOTICIA]]></category>
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					<description><![CDATA[<p><img width="1280" height="640" src="https://catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/05/deltalle-Ascension.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" srcset="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/05/deltalle-Ascension.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/05/deltalle-Ascension.jpg?resize=300%2C150&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/05/deltalle-Ascension.jpg?resize=1024%2C512&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/05/deltalle-Ascension.jpg?resize=768%2C384&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/05/deltalle-Ascension.jpg?resize=600%2C300&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/05/deltalle-Ascension.jpg?resize=1080%2C540&amp;ssl=1 1080w" sizes="(max-width: 1280px) 100vw, 1280px" data-attachment-id="11309" data-permalink="https://catequesis.archimadrid.es/la-noticia-mas-bella/deltalle-ascension-2/" data-orig-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/05/deltalle-Ascension.jpg?fit=1280%2C640&amp;ssl=1" data-orig-size="1280,640" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="deltalle-Ascension" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/05/deltalle-Ascension.jpg?fit=1024%2C512&amp;ssl=1" /></p>Hechos 1,1-11; Efesios 1,17-23; Mateo 18,16-20 HABLA LA PALABRA: Testigos de la Buena Noticia Las lecturas de hoy nos ofrecen el misterio de la Ascensión del Señor a los Cielos, momento del cumplimiento de la misión de Cristo entre los hombres, promesa del envío del Espíritu Santo, e inicio de la andadura de la Iglesia [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img width="1280" height="640" src="https://catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/05/deltalle-Ascension.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/05/deltalle-Ascension.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/05/deltalle-Ascension.jpg?resize=300%2C150&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/05/deltalle-Ascension.jpg?resize=1024%2C512&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/05/deltalle-Ascension.jpg?resize=768%2C384&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/05/deltalle-Ascension.jpg?resize=600%2C300&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/05/deltalle-Ascension.jpg?resize=1080%2C540&amp;ssl=1 1080w" sizes="(max-width: 1280px) 100vw, 1280px" data-attachment-id="11309" data-permalink="https://catequesis.archimadrid.es/la-noticia-mas-bella/deltalle-ascension-2/" data-orig-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/05/deltalle-Ascension.jpg?fit=1280%2C640&amp;ssl=1" data-orig-size="1280,640" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="deltalle-Ascension" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/05/deltalle-Ascension.jpg?fit=1024%2C512&amp;ssl=1" /></p><p><span style="color: #000000;"><em>Hechos 1,1-11; Efesios 1,17-23; Mateo 18,16-20</em></span></p>
<p><strong><span style="color: #000000;">HABLA LA PALABRA: Testigos de la Buena Noticia</span></strong></p>
<p><span style="color: #000000;">Las lecturas de hoy nos ofrecen el misterio de la Ascensión del Señor a los Cielos, momento del cumplimiento de la misión de Cristo entre los hombres, promesa del envío del Espíritu Santo, e inicio de la andadura de la Iglesia con una nueva presencia suya: en su Palabra y en su gracia.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">En los Hechos de los Apóstoles además de describirnos la escena de la Ascensión, queda evidenciado el nuevo tiempo que inaugura la Iglesia, que no consiste en quedarse mirando al cielo, sino en ser, con la ayuda del Espíritu Santo, testigos de Cristo en la historia hasta que vuelva.</span><br />
<span style="color: #000000;">En el salmo 46 encontramos cual debe ser el distintivo del cristiano: la aclamación jubilosa del que viven en la esperanza: la alegría cristiana.</span><br />
<span style="color: #000000;">En la Carta de San Pablo a los Efesios ahondamos aún más en las características del cristiano: inundado en su luz, lleno de esperanza en el corazón, poderoso con el poder de su amor por encima de todo poder mundano, y miembro de su cuerpo que es la Iglesia.</span><br />
<span style="color: #000000;">Y en el Evangelio, se evidencia la síntesis de esta vida nueva del cristiano: revestidos del Espíritu Santo, llenos de alegría bendiciendo a Dios, y llevando la Buena Nueva del Evangelio a todo el mundo.</span></p>
<p><strong><span style="color: #000000;">HABLA EL CORAZÓN: De la Buena Noticia a las buenas noticias</span></strong></p>
<p><span style="color: #000000;">También a través de los Medios de Comunicación. Propone el Papa Francisco en uno de sus mensajes para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que hoy celebramos, “Comunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos”:</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Citando a Casiano Romano, Francisco explica que “la mente humana es como una piedra de molino que, movida por el agua, no se puede detener. Sin embargo, quien se encarga del molino tiene la posibilidad de decidir si moler trigo o cizaña. La mente del hombre está siempre en acción y no puede dejar de moler lo que recibe, pero está en nosotros decidir qué material le ofrecemos”.</span><br />
<span style="color: #000000;">El Papa quiere “animar a todos los que, tanto en el ámbito profesional como en el de las relaciones personales, muelen cada día mucha información para ofrecer un pan tierno y bueno a todos los que se alimentan de los frutos de su comunicación”.</span><br />
<span style="color: #000000;">Para eso considera “que es necesario romper el círculo vicioso de la angustia y frenar la espiral del miedo, fruto de esa costumbre de centrarse en las malas noticias (guerras, terrorismo, escándalos y cualquier tipo de frustración en el acontecer humano)”.</span><br />
<span style="color: #000000;">No se trata de ignorar “el drama del sufrimiento, ni de caer en un optimismo ingenuo que no se deja afectar por el escándalo del mal”, sino de “superar ese sentimiento de disgusto y de resignación que con frecuencia se apodera de nosotros, arrojándonos en la apatía, generando miedos o dándonos la impresión de que no se puede frenar el mal”.</span><br />
<span style="color: #000000;">Nota el Papa que hoy “para que una noticia sea buena ha de causar un impacto, y donde fácilmente se hace espectáculo del drama del dolor y del misterio del mal, se puede caer en la tentación de adormecer la propia conciencia o de caer en la desesperación”.</span><br />
<span style="color: #000000;">Propone por tanto el Papa “un estilo comunicativo que trate de mostrar las posibles soluciones, favoreciendo una actitud activa y responsable en las personas a las cuales va dirigida la noticia”.</span></p>
<p><strong><span style="color: #000000;">HABLA LA VIDA: El poder de la radio</span></strong></p>
<p><span style="color: #000000;">Durante 12 años presenté un programa de medio millón de oyentes en el que intentaba mostrar la frescura del testimonio evangélico: Un día, cuando aquel programa llevaba ya meses sin emitirse, fui a una ferretería y al ir a pagar en la caja me preguntan si pago en efectivo o con tarjeta. Al responder el dependiente reconoce mi voz y me dice: “¡Cuantas ganas tenía de conocerle! Quiero que sepa mi historia: yo no iba a misa ni rezaba desde niño, pero los domingos tempranito tengo la sana costumbre de hacer footing. Suelo oír la radio y hace unos años, sintonicé otra emisora a la habitual y oí su programa. Me engancho hasta que un domingo me dije: ya es hora de volver a casa, a la casa de la Iglesia, y fui a mi parroquia a misa, y poco a poco me fue integrando en la comunidad cristiana con mi familia.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Hoy que, por primera vez en la historia de la humanidad, todos podemos ser emisores y receptores de los medios de masas, estamos llamados a hacer de ellos espacios y canales para difundir con esperanza la Buena Noticia: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio”.</span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><strong>Manuel María Bru Alonso. Delegado Episcopal de Cultura de la Archidiócesis de Madrid.</strong></span></p>
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		<title>SEXTO DOMINGO DE PASCUA (ciclo A): SE NOS HA DADO EL AMOR</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Teresa Abad]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 May 2026 11:57:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La Palabra del Domingo]]></category>
		<category><![CDATA[HABLA EL CORAZÓN: El amor pleno]]></category>
		<category><![CDATA[HABLA LA PALABRA: El poder del amor]]></category>
		<category><![CDATA[HABLA LA VIDA: Sembraron amor]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel María Bru Alonso. Delegado episcopal de Cultura de la Archidiócesis de Madrid.]]></category>
		<category><![CDATA[SEXTO DOMINGO DE PASCUA (ciclo A): SE NOS HA DADO EL AMOR]]></category>
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					<description><![CDATA[<p><img width="173" height="122" src="https://catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/02/amor.jpeg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" data-attachment-id="1062" data-permalink="https://catequesis.archimadrid.es/crucigrama-evangelio-del-domingo-vi-to/amor/" data-orig-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/02/amor.jpeg?fit=173%2C122&amp;ssl=1" data-orig-size="173,122" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="amor" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/02/amor.jpeg?fit=173%2C122&amp;ssl=1" /></p>Hechos 8,5-8.14-17; Pedro 3,15-18; Juan 14,15-21 HABLA LA PALABRA: El poder del amor 1.- Las lecturas de hoy nos muestran el gran poder que tiene para el hombre y para la historia el amor de Dios: Los Hechos de los apóstoles nos lo muestran manifestado en la acción transformadora de los primeros cristianos. El salmo [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="color: #000000;"><em>Hechos 8,5-8.14-17; Pedro 3,15-18; Juan 14,15-21</em></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><strong>HABLA LA PALABRA: </strong><em>El poder del amor</em></span></p>
<p><span style="color: #000000;">1.- Las lecturas de hoy nos muestran el gran poder que tiene para el hombre y para la historia el amor de Dios:</span></p>
<ul>
<li><span style="color: #000000;">Los Hechos de los apóstoles nos lo muestran manifestado en la acción transformadora de los primeros cristianos.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">El salmo 65 nos recuerda los prodigios del amor de Dios en la historia del pueblo liberado de Egipto.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">Pedro, el apóstol, nos recuerda que el amor de Dios pasa por la cruz, por la entrega. No hay amor sin sufrimiento. También así ha de ser el amor del cristiano.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">Y Jesús, al decirnos que guardemos sus mandamientos, lo hace prometiéndonos el Espíritu Santo, el espíritu del amor entre el Padre y el Hijo, ese amor que nos ha regalado y que quiere que lo vivamos entre nosotros.</span></li>
</ul>
<p><span style="color: #000000;"><strong>HABLA EL CORAZÓN: </strong><em>El amor pleno</em></span></p>
<p><span style="color: #000000;">El amor cristiano es sólo pleno cuando, como dice san Pablo, “se consuma en la unidad”. Jesús nos propone de hecho en el Evangelio tres grados en el amor:</span></p>
<ul>
<li><span style="color: #000000;">Amar al prójimo como a nosotros mismos (medida bien alta): <em>“Ama al próximo como a ti mismo” (Mt. 32,29);</em></span></li>
<li><span style="color: #000000;">Amar a los demás como él nos ha amado (dispuestos a dar la vida): <em>“Que, como yo os he amado, así os améis también vosotros los unos a los otros” (Jn. 13,34).</em></span></li>
</ul>
<ul>
<li><span style="color: #000000;">Y amarnos recíprocamente, para lo que es necesario la conjugación de más de una voluntad. Es el verdadero amor de las familias, de las comunidades cristianas: <em>“En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os tenéis amor los unos a los otros” (Jn. 13,35). </em></span></li>
</ul>
<p><span style="color: #000000;">Es el deseo máximo de Jesús en su oración sacerdotal en el Huerto de los Olivos: “Que todos sean uno como tu y yo somos uno” (Jn. 17, 21). Y es el amor que por si mismo trae la presencia de Cristo, porque “donde dos o tres estén unidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt. 18,20). Por eso decimos que donde hay amor, ahí esta Dios.</span></p>
<ul>
<li><span style="color: #000000;">Estamos llamados por tanto a un amor infinito, a un amor muy grande, a un amor que de sentido a la vida, a un amor que nos lleve al compromiso con los demás, sobre todo con los más necesitados, con los más prójimos, a un amor que nos haga ser cada día más como Dios nos ha soñado desde toda la eternidad.</span></li>
</ul>
<p><span style="color: #000000;"><strong><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" data-attachment-id="1489" data-permalink="https://catequesis.archimadrid.es/san-isidro-en-22-frases/san-isidro/" data-orig-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/05/San-isidro.jpg?fit=1024%2C808&amp;ssl=1" data-orig-size="1024,808" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="San isidro" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/05/San-isidro.jpg?fit=1024%2C808&amp;ssl=1" class=" wp-image-1489 alignleft" src="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/05/San-isidro.jpg?resize=430%2C340&#038;ssl=1" alt="" width="430" height="340" srcset="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/05/San-isidro.jpg?resize=300%2C237&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/05/San-isidro.jpg?resize=768%2C606&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/05/San-isidro.jpg?w=1024&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/05/San-isidro.jpg?resize=600%2C473&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/05/San-isidro.jpg?resize=640%2C505&amp;ssl=1 640w" sizes="(max-width: 430px) 100vw, 430px" />HABLA LA VIDA:</strong><em> Sembraron amor </em></span></p>
<p><span style="color: #000000;">Finales del siglo XI. Isidro nace en la aldea <em>Mayoritum,</em> hoy Madrid. De padres muy pobres, se queda huérfano a los pocos años. Sembrar, arar, barbechar, limpiar y podar vides o levantar la cosecha es su trabajo. Sus compañeros le acusan de que lo descuida por estar embebido en la oración. El santo con paciente humildad soporta la calumnia, pero defiende su dignidad con entereza. La conquista árabe llega a Madrid. El miedo obliga a abandonar la villa. Sube a Torrelaguna donde conoce a María y se casa con ella. Un rico labrador le encarga cultivar sus fincas. Era costumbre que el señor entregase como salario a sus criados unas parcelas de tierra, el pegujal. Trabaja su pegujal pero el avaro dueño se lo reclama. «Tomad, señor, todo el grano. Yo me quedaré con la paja» es la única respuesta que puede darle. El poco trigo que entre la paja había quedado, se multiplica milagrosamente con pasmo de todos.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">María es cristiana recia, amante del trabajo y asidua en la oración. Se santifican juntos y tienen un hijo. Durante un tiempo los esposos desean consagrarse más a Dios, y deciden vivir separados. Vuelven a Madrid. Juan de Vargas, encandilado por sus cualidades, los pone al frente de sus riquísimas posesiones en Atocha, Carabanchel, Getafe, Móstoles, y a las orillas del Jarama y del Manzanares. Compartían con los pobres lo poco o mucho que tenían. Un día la olla se quedo vacía cuando llego el último hambriento. Isidro no lo sabía. María sí; pero no duda en abrirle la puerta. La olla se llena milagrosamente. El pobre recibe su alimento caliente y abundante. Isidro será declarado patrono de todos los agricultores. El matrimonio, patronos de Madrid. San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza no hicieron nada extraordinario, pero sembraron en la tierra una cosecha de eternidad, sembraron el amor.</span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><strong>Manuel María Bru Alonso.</strong> Delegado Episcopal de Cultura de la Archidiócesis de Madrid.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>QUINTO DOMINGO DE PASCUA (Ciclo A): EL ULTRASENTIDO DE LA VIDA</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Teresa Abad]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 30 Apr 2026 12:03:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La Palabra del Domingo]]></category>
		<category><![CDATA[HABLA EL CORAZÓN: Camino]]></category>
		<category><![CDATA[HABLA LA PALABRA: La piedra angular]]></category>
		<category><![CDATA[HABLA LA VIDA: Sólo Dios basta]]></category>
		<category><![CDATA[QUINTO DOMINGO DE PASCUA (Ciclo A)]]></category>
		<category><![CDATA[verdad y vida]]></category>
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					<description><![CDATA[<p><img width="1280" height="720" src="https://catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/05/caminoverdadyvida.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/05/caminoverdadyvida.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/05/caminoverdadyvida.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/05/caminoverdadyvida.jpg?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/05/caminoverdadyvida.jpg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/05/caminoverdadyvida.jpg?resize=600%2C338&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/05/caminoverdadyvida.jpg?resize=1080%2C608&amp;ssl=1 1080w" sizes="(max-width: 1280px) 100vw, 1280px" data-attachment-id="8365" data-permalink="https://catequesis.archimadrid.es/el-ultrasentido-de-la-vida/caminoverdadyvida/" data-orig-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/05/caminoverdadyvida.jpg?fit=1280%2C720&amp;ssl=1" data-orig-size="1280,720" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="caminoverdadyvida" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/05/caminoverdadyvida.jpg?fit=1024%2C576&amp;ssl=1" /></p>Hechos 6,1-7; Pedro 2,4-9; Juan 14,1-12 HABLA LA PALABRA: La piedra angular La Palabra de Dios nos ha revelado cuál puede ser el centro neurálgico, la piedra angular, y el sentido (el ultra-sentido, como lo llamaba Victor Frankl) de nuestra vida: En los Hechos de los Apóstoles se nos dice porqué en Jerusalén, día a [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img width="1280" height="720" src="https://catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/05/caminoverdadyvida.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/05/caminoverdadyvida.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/05/caminoverdadyvida.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/05/caminoverdadyvida.jpg?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/05/caminoverdadyvida.jpg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/05/caminoverdadyvida.jpg?resize=600%2C338&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/05/caminoverdadyvida.jpg?resize=1080%2C608&amp;ssl=1 1080w" sizes="(max-width: 1280px) 100vw, 1280px" data-attachment-id="8365" data-permalink="https://catequesis.archimadrid.es/el-ultrasentido-de-la-vida/caminoverdadyvida/" data-orig-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/05/caminoverdadyvida.jpg?fit=1280%2C720&amp;ssl=1" data-orig-size="1280,720" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="caminoverdadyvida" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/05/caminoverdadyvida.jpg?fit=1024%2C576&amp;ssl=1" /></p><p><span style="color: #000000;">Hechos 6,1-7; Pedro 2,4-9; Juan 14,1-12</span></p>
<p><strong><span style="color: #000000;">HABLA LA PALABRA: La piedra angular</span></strong></p>
<p><span style="color: #000000;">La Palabra de Dios nos ha revelado cuál puede ser el centro neurálgico, la piedra angular, y el sentido (el ultra-sentido, como lo llamaba Victor Frankl) de nuestra vida:</span></p>
<p><span style="color: #000000;">En los Hechos de los Apóstoles se nos dice porqué en Jerusalén, día a día, “iba creciendo el número de los discípulos de Cristo”. La respuesta es que “la Palabra de Dios iba cundiendo” en la primitiva comunidad cristiana. Es decir, iba respondiendo a los verdaderos anhelos del ser humano, los mismos allí y entonces que aquí y ahora: la fe en Cristo desarrollaba, cumplía, y realizaba, la búsqueda del Sentido de la vida.</span><br />
<span style="color: #000000;">Con el salmo 32 hemos reconocido que creer en el amor de Dios significa encontrar una respuesta a las preguntas existenciales de la vida: “Que tu misericordia Señor venga sobre nosotros como lo esperamos de ti”.</span><br />
<span style="color: #000000;">Pedro, en su primera carta, recurre a una vieja expresión bíblica para mostrarnos que Cristo es la “piedra angular”: con la que “tropiezan” y “se estrellan” quienes no creen en Él. Pero que en cambio, quien se apoya en ella, “no queda defraudado”.</span><br />
<span style="color: #000000;">Y en el Evangelio el mismo Señor nos revela tres cosas sobre si mismo:</span><br />
<span style="color: #000000;">Qué Él es el único camino para llegar a Dios Padre: “Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocéis a mi, conoceréis también a mi Padre”.</span><br />
<span style="color: #000000;">Qué Él es el único camino para vivir en la paz, para vivir en la templanza, para vivir en la entereza, para realizarnos humanamente, y para alcanzar la vida eterna: “Que no tiemble vuestro corazón: creed en Dios, y creed también en mí”.</span><br />
<span style="color: #000000;">Que Él es, en definitiva, “el camino, la verdad y la vida”: el único camino, la única verdad, la única vida.</span></p>
<p><strong><span style="color: #000000;">HABLA EL CORAZÓN: Camino, verdad y vida</span></strong></p>
<p><span style="color: #000000;">Jesús nos dice: “Yo soy la verdad, el camino, y la vida”. Explica el Papa Francisco:</span></p>
<p><span style="color: #000000;">“La verdad es aquello sobre lo que uno se puede apoyar para no caer. En este sentido relacional, el único verdaderamente fiable y digno de confianza, sobre el que se puede contar siempre, es decir, verdadero, es el Dios vivo. He aquí la afirmación de Jesús: Yo soy la verdad. El hombre, por tanto, descubre y redescubre la verdad cuando la experimenta en sí mismo como fidelidad y fiabilidad de quien lo ama. Sólo esto libera al hombre: La verdad os hará libres».</span><br />
<span style="color: #000000;">Jesús “nos llevará por el camino de las bienaventuranzas, un camino nada fácil pero apasionante, un camino que no se puede recorrer solo, hay que recorrerlo en equipo, donde cada uno puede colaborar con lo mejor de sí. Jesús cuenta contigo”.</span><br />
<span style="color: #000000;">“Jesús no es un personaje del pasado, es una persona que vive hoy; no se le conoce en los libros de historia, se le encuentra en la vida (…) Quejándonos de la vida, hacemos que la vida acabe siendo esclava de las quejas y espiritualmente enferma. Se va abriendo paso así una especie de psicología del sepulcro: todo termina allí, sin esperanza de salir con vida (…) ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? El Señor no vive en la resignación. Ha resucitado, no está allí; no lo busquéis donde nunca lo encontraréis: no es Dios de muertos, sino de vivos (cf. Mt 22,32). ¡No enterréis la esperanza!”</span></p>
<p><strong><span style="color: #000000;">HABLA LA VIDA: Sólo Dios basta</span></strong></p>
<p><span style="color: #000000;">Santa Teresa de Jesús nace en Ávila, eh 1515. Con menos de nueve años lee las vidas de algunos mártires y descubre que “todo lo que pertenece al mundo de aquí, pasa”; y que “solo Dios es para siempre, siempre, siempre”. Con veinte años entra en el monasterio carmelita de la Encarnación de Ávila. Reformó la Orden carmelita y fundó hasta diecisiete nuevos conventos. En 1582 muere en Alba de Tormes repitiendo humildemente dos expresiones: “Al final, muero como hija de la Iglesia” y “Ya es hora, Esposo mío, de que nos veamos”. Gran escritora, su obra más famosa es Castillo interior, un castillo con siete moradas, como imagen de la interioridad de la persona, y dibuja el camino que conduce la vida cristiana hacia su plenitud, la santidad, bajo la acción del Espíritu Santo. Al lector de sus obras le enseña a orar, rezando ella misma con él. Rezar, dice, significa “tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama”.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Santa Teresa nos sitúa en lo más necesario para encontrarnos con Dios: “Vuestra soy, para Vos nací ¿Qué mandáis hacer de mí? Soberana Majestad Eterna sabiduría, Vuestra soy, pues me criaste, Vuestra, pues me redimiste, Vuestra, pues me llamaste, Vuestra, porque me esperaste, Vuestra, pues no me perdí. ¿Qué mandáis hacer de mí?” El legado espiritual de Santa Teresa de Jesús, por haberle tenido como su única verdad, su único camino y su única vida, es este: “Nada te turbe, nada te espante, quien a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios basta”.</span></p>
<p style="text-align: right;"><strong><span style="color: #000000;">Manuel María Bru Alonso. Delegado Episcopal de Cultura de la Archidiócesis de Madrid.</span></strong></p>
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		<title>4º DOM. PASCUA ciclo A: (25/04/2026): COMO EL BUEN PASTOR </title>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel María Bru Alonso]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 25 Apr 2026 11:25:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La Palabra del Domingo]]></category>
		<category><![CDATA[25/04/2026]]></category>
		<category><![CDATA[4º DOM. PASCUA ciclo A]]></category>
		<category><![CDATA[COMO EL BUEN PASTOR]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel María Bru Alonso]]></category>
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					<description><![CDATA[<p><img width="2560" height="1848" src="https://catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?w=2560&amp;ssl=1 2560w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=300%2C217&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=1024%2C739&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=768%2C554&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=600%2C433&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=1536%2C1109&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=2048%2C1478&amp;ssl=1 2048w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=1080%2C780&amp;ssl=1 1080w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?w=2160&amp;ssl=1 2160w" sizes="(max-width: 2560px) 100vw, 2560px" data-attachment-id="11113" data-permalink="https://catequesis.archimadrid.es/audio-evangelio-domingo-iv-de-pascua/buen-pastor/" data-orig-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?fit=2560%2C1848&amp;ssl=1" data-orig-size="2560,1848" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="Buen Pastor" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?fit=1024%2C739&amp;ssl=1" /></p>4º DOM. PASCUA ciclo A, 25/04/2026, COMO EL BUEN PASTOR  Jesús se nos descubre en estas lecturas como es el Buen Pastor: En los Hechos de los Apóstoles, Pedro da una respuesta a una pregunta universal: “¿qué hacer con mi vida?”. La respuesta es Jesús: convertirse, bautizarse, y acoger al Espíritu Santo. Con el salmo [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img width="2560" height="1848" src="https://catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?w=2560&amp;ssl=1 2560w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=300%2C217&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=1024%2C739&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=768%2C554&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=600%2C433&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=1536%2C1109&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=2048%2C1478&amp;ssl=1 2048w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=1080%2C780&amp;ssl=1 1080w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?w=2160&amp;ssl=1 2160w" sizes="(max-width: 2560px) 100vw, 2560px" data-attachment-id="11113" data-permalink="https://catequesis.archimadrid.es/audio-evangelio-domingo-iv-de-pascua/buen-pastor/" data-orig-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?fit=2560%2C1848&amp;ssl=1" data-orig-size="2560,1848" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="Buen Pastor" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?fit=1024%2C739&amp;ssl=1" /></p><p><span style="color: #000000;"><strong>4º DOM. PASCUA ciclo A, 25/04/2026, </strong><strong>COMO EL BUEN PASTOR</strong><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><strong>Jesús se nos descubre en estas lecturas como es el Buen Pastor: </strong></span></p>
<ul>
<li><span style="color: #000000;">En los Hechos de los Apóstoles, Pedro da una respuesta a una pregunta universal: “¿qué hacer con mi vida?”. La respuesta es Jesús: convertirse, bautizarse, y acoger al Espíritu Santo.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">Con el salmo 22 respondemos con Pedro en primera persona: “El Señor es mi pastor, nada me falta”, porque su misericordia y su bondad “me acompañan todos los días de mi vida”.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">De nuevo Pedro, en su primera carta, nos revela el misterio de la redención, obrada por Cristo, el Buen Pastor: “cargando con nuestros pecados subió al leño, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia. Sus heridas nos han curado”.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">Y en el Evangelio Jesús se nos presenta como el Buen Pastor que entra por el aprisco a cuidar de su rebaño. Un Buen Pastor que ha venido para que tengamos vida, y la tengamos en abundancia. </span></li>
</ul>
<p><span style="color: #000000;"><strong>Los primeros “logos” de la Iglesia, </strong><strong>si los podemos llamar así, </strong><strong>fueron la cruz,</strong> <strong>los dos peces</strong><strong> (de la multiplicación de los panes y los peces), </strong><strong>y la imagen del Buen Pastor, </strong><strong>que lleva una oveja sobre sus hombros</strong><strong>. Mirando a Cristo el Buen Pastor:</strong></span></p>
<ul>
<li><span style="color: #000000;">La Iglesia se entiende a sí misma como misión “pastoral”, promovida por los sucesores de los apóstoles, los obispos, sus principales colaboradores, sacerdotes y diáconos, y todos los bautizados, discípulos-misioneros, al ser todo el Pueblo de Dios protagonista de esta misión en sus diversos ministerios y carismas.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">Por eso decimos que toda acción eclesial ha de ser pastoral (es decir, con el celo y el amor del Buen Pastor), y por eso hablamos de la pastoral parroquial, la pastoral de la cultura, del trabajo, de la infancia, de la juventud, del matrimonio, etc&#8230; Y Por eso también decimos que los sacerdotes y los consagrados y consagradas han de ser, antes que nada, imágenes vivas del Buen Pastor. Y en este domingo, Jornada Mundial de las Vocaciones, nos fijamos especialmente en ellos. </span></li>
<li><span style="color: #000000;">Nos fijamos en su fidelidad, y en su entrega, junto a la de todos los bautizados: La fidelidad es hoy especialmente meritoria por ser culturalmente contracorriente: el más importante efecto destructivo del relativismo no es el moral, sino el existencial, el de una vida entendida como un laberinto de circunstancias inconexas, todo menos un camino de auténtica libertad. </span></li>
<li><span style="color: #000000;">También los sacerdotes y los religiosos se casan: lo hace con la Iglesia, y se comprometen con ella también en las alegrías y en las penas, en la salud como en la enfermedad, en la pobreza como en la prosperidad. Cuando se ven los frutos y cuando no se ven. A los obispos, a los presbiterios, a los diáconos, a los consagrados y a las consagradas, la Iglesia no les pide unos objetivos de eficacia laboral, pero si fidelidad en el dar la vida sin esperar nada a cambio.</span></li>
</ul>
<p><span style="color: #000000;"><strong>Joseph Ratzinger contaba el testimonio de un sacerdote que estaba andando por las calles de Múnich</strong><strong> cuando un ciego que quería cruzar al otro lado grito: “¿Hay alguien presente?”. La calle estaba llena de gente, pero en realidad nadie está presente. </strong></span></p>
<ul>
<li><span style="color: #000000;">En un mundo tan intercomunicado como el de hoy, decía Ratzinger, las personas están solas. Todos somos corresponsables de la solicitud pastoral de la Iglesia. Todos debemos oír este grito, a veces susurro, a nuestro alrededor: ¿Hay alguien presente? No siempre habrá un sacerdote, o un consagrado, o una consagrada cerca que le responda.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">Pero tal vez sí que esté yo cerca: Y podré decir: Si. Estoy yo, estoy aquí, a tu lado, yo, que soy cristiano, y que tengo también como modelo a Jesús, el Buen Pastor.</span></li>
</ul>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><strong><em>Manuel María Bru Alonso. </em></strong><em>Delegado Episcopal de Cultura de la Archidiócesis de Madrid.</em></span></p>
]]></content:encoded>
					
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		<title>CUARTO DOMINGO DE PASCUA (CICLO A): ¿Hay alguien presente?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Teresa Abad]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 23 Apr 2026 12:46:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La Palabra del Domingo]]></category>
		<category><![CDATA[LECTURAS DOMINGO IV DE PASCUA (EL BUEN PASTOR) CICLO A]]></category>
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					<description><![CDATA[<p><img width="2560" height="1848" src="https://catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?w=2560&amp;ssl=1 2560w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=300%2C217&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=1024%2C739&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=768%2C554&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=600%2C433&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=1536%2C1109&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=2048%2C1478&amp;ssl=1 2048w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=1080%2C780&amp;ssl=1 1080w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?w=2160&amp;ssl=1 2160w" sizes="(max-width: 2560px) 100vw, 2560px" data-attachment-id="11113" data-permalink="https://catequesis.archimadrid.es/audio-evangelio-domingo-iv-de-pascua/buen-pastor/" data-orig-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?fit=2560%2C1848&amp;ssl=1" data-orig-size="2560,1848" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="Buen Pastor" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?fit=1024%2C739&amp;ssl=1" /></p>Jesús se nos descubre en estas lecturas como el buen pastor: En los Hechos de los Apóstoles Pedro da una respuesta a una pregunta que no conoce frontera ni física ni temporal, porque al menos una vez todos hombre se la hacen: “¿qué hacer con mi vida”. La respuesta es Jesús: convertirse a él, bautizarse [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img width="2560" height="1848" src="https://catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?w=2560&amp;ssl=1 2560w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=300%2C217&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=1024%2C739&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=768%2C554&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=600%2C433&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=1536%2C1109&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=2048%2C1478&amp;ssl=1 2048w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?resize=1080%2C780&amp;ssl=1 1080w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?w=2160&amp;ssl=1 2160w" sizes="(max-width: 2560px) 100vw, 2560px" data-attachment-id="11113" data-permalink="https://catequesis.archimadrid.es/audio-evangelio-domingo-iv-de-pascua/buen-pastor/" data-orig-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?fit=2560%2C1848&amp;ssl=1" data-orig-size="2560,1848" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="Buen Pastor" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2021/04/Buen-Pastor.jpg?fit=1024%2C739&amp;ssl=1" /></p><p><span style="color: #000000;"><strong>Jesús se nos descubre</strong> en estas lecturas <strong>como el buen pastor:</strong></span></p>
<ul>
<li><span style="color: #000000;"><strong>En los Hechos de los Apóstoles Pedro da una respuesta</strong> a una pregunta que no conoce frontera ni física ni temporal, porque al menos una vez todos hombre se la hacen: <strong>“¿qué hacer con mi vida”. </strong>La respuesta es Jesús: <strong>convertirse a él, bautizarse en él, recibir por el Espíritu Santo.</strong></span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Con el salmo 22 </strong>respondemos con Pedro en primera persona: <strong>“El Señor es mi pastor, nada me falta”,</strong> porque su misericordia y su bondad <strong>“me acompañan todos los días de mi vida”.</strong></span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>De nuevo Pedro, en su primera carta, </strong>nos revela el <strong>misterio de la sustitución, de la redención, </strong>obrada por Cristo, el Buen Pastor: <strong>“cargando con nuestros pecados subió al leño, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia. Sus heridas nos han curado”.</strong></span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Y en el Evangelio el mismo Señor se nos presenta como el Buen Pastor</strong> que entra por el aprisco a cuidar de su rebaño. Y sus ovejas <strong>atienden a su voz, porque las conoce una a una, </strong>por su nombre, porque él no es una extraño para ellas. <strong>Un Buen Pastor que ha venido para que tengamos vida, y la tengamos en abundancia. </strong></span></li>
</ul>
<p><span style="color: #000000;"><strong>En el primer siglo de la era cristiana el “logo” de la cruz compitió con otros dos muy hermosos: </strong>los <strong>dos peces</strong> (de la multiplicación de los panes y los peces), y el de <strong>la imagen del Buen Pastor</strong> que lleva una oveja sobre sus hombros.<strong> Mirando a Cristo el Buen Pastor</strong>:</span></p>
<ul>
<li><span style="color: #000000;"><strong>La Iglesia se entiende a si misma con una misión “pastoral”, </strong>promovida por los sucesores de los apóstoles, los obispos, y por sus principales colaboradores, los sacerdotes, y secundada por todo el Pueblo de Dios según la diversidad de dones y carismas en su seno.</span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>De tal modo que si toda acción eclesial ha de ser pastoral</strong> (con el celo y el amor del Buen Pastor), y así hablamos de la pastoral parroquial, la pastoral de la cultura, del trabajo, de la infancia y la juventud, del matrimonio; <strong>también decimos que los sacerdotes han de ser, antes que nada, imágenes vivas del Buen Pastor. </strong>Y en este domingo, <strong>Jornada Mundial de las Vocaciones,</strong> nos fijamos especialmente en ellos.</span></li>
</ul>
<p><span style="color: #000000;"><strong>En su fidelidad, y en su entrega, </strong>junto a la de todos los bautizados:</span></p>
<ul>
<li><span style="color: #000000;"><strong>La fidelidad es hoy especialmente meritoria por ser culturalmente contracorriente: </strong>el más importante efecto destructivo del relativismo no es el moral, sino el existencial, el de una vida entendida como un laberinto de circunstancias inconexas, <strong>todo menos un camino de auténtica libertad. </strong></span></li>
<li><span style="color: #000000;">También el sacerdote se casa: Con la Iglesia, <strong>y se compromete con ella también en las alegrías y en las penas, en la salud como en la enfermedad, en la pobreza como en la prosperidad. </strong>Cuando se ven los frutos y cuando no se ven, cuando se está acompañado o cuando se esta sólo. Al sacerdote Cristo y la Iglesia no le piden unos objetivos de eficacia laboral, pero si fidelidad en el dar la vida sin esperar nada a cambio.</span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Pero junto a la fidelidad pastoral</strong> (la de los sacerdotes, pero también la de todos los religiosos y laicos comprometidos con la evangelización), <strong>hay que valorar, en la vida de la Iglesia, la entrega pastoral.</strong></span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Alguna vez me han preguntado en que consiste la novedad que el Papa Francisco ha traído a la Iglesia. </strong>No siendo una novedad ni en la doctrina ni en la praxis de la Iglesia, lo es, como siempre lo es un nuevo pontificado, <strong>en el acento pastoral.</strong> <strong>Benedicto XVI</strong> vio el clamor de un mundo que, condicionado por la cultura dominante, <strong>caía en la esclavitud del relativismo.</strong> El Papa <strong>Francisco</strong>, sin quitarle una pizca de importancia a este clamor, <strong>antepone otro: el de la soledad </strong>del hombre contemporáneo.</span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>El mismo Joseph Ratzinger, hoy el papa emérito, contaba que siempre le impresionó el testimonio </strong>de un compañero sacerdote que le contó esta experiencia: estaba andando por las calles de Múnich cuando un ciego que quería cruzar al otro lado grito: <strong>“¿Hay alguien presente?”. </strong>La calle estaba llena de gente, con prisa, ensimismados en sus asuntos, pero en realidad nadie esta presente, ni siquiera este sacerdote que había pasado al lado del ciego y no se había dado cuenta. <strong>En un mundo tan intercomunicado como el de hoy, decía Ratzinger, las personas están solas.</strong></span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Todos, de diversos modos, somos corresponsables de la solicitud pastoral de la Iglesia.</strong> ¿Cómo?, nos preguntamos. Muy sencillo: <strong>Todos debemos estar ojos avizor para oír este grito,</strong> a veces susurro, a nuestro alrededor: <strong>¿Hay alguien presente? Si. Estoy yo, que soy cristiano, y que tengo como modelo a Jesús, el buen pastor.</strong></span></li>
</ul>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><strong>Manuel Mª Bru Alonso, delegado Episcopal de Cultura de la Archidiócesis de Madrid</strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>TERCER DOMINGO DE PASCUA (CICLO A): Las presencias del Resucitado</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Teresa Abad]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 17 Apr 2026 07:35:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La Palabra del Domingo]]></category>
		<category><![CDATA[TERCER DOMINGO DE PASCUA (CICLO A)]]></category>
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					<description><![CDATA[<p><img width="220" height="144" src="https://catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/04/emaus-220x144.jpeg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" data-attachment-id="1444" data-permalink="https://catequesis.archimadrid.es/las-presencias-del-resucitado/emaus/" data-orig-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/04/emaus.jpeg?fit=350%2C144&amp;ssl=1" data-orig-size="350,144" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="emaus" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/04/emaus.jpeg?fit=350%2C144&amp;ssl=1" /></p>“Todo es nuestro, nosotros de Cristo, y Cristo de Dios” (1 Cor. 3, 21-33). Aunque esta frase de San Pablo no esté en la liturgia de la Palabra de este domingo, resume perfectamente las lecturas que hemos escuchado:  Porque en los Hechos de los Apóstoles la proclamación pública que estos hacen en Jerusalén de la [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img width="220" height="144" src="https://catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/04/emaus-220x144.jpeg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" data-attachment-id="1444" data-permalink="https://catequesis.archimadrid.es/las-presencias-del-resucitado/emaus/" data-orig-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/04/emaus.jpeg?fit=350%2C144&amp;ssl=1" data-orig-size="350,144" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="emaus" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/04/emaus.jpeg?fit=350%2C144&amp;ssl=1" /></p><p><span style="color: #000000;"><strong>“Todo es nuestro, nosotros de Cristo, y Cristo de Dios” (1 Cor. 3, 21-33). </strong>Aunque esta frase de San Pablo no esté en la liturgia de la Palabra de este domingo, resume perfectamente las lecturas que hemos escuchado:<strong> </strong></span></p>
<ul>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Porque en los Hechos de los Apóstoles </strong>la proclamación pública que estos hacen en Jerusalén de la <strong>Resurrección va unida a la suerte de todos, </strong>según crean o no crean en él, pues para todos Cristo es el <strong>“hombre acredito ante vosotros”</strong>, que ahora <strong>rompió las ataduras de la muerte.</strong></span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Porque con el salmo 15 </strong>confiamos en Él y sólo en Él de tal modo que sólo Él <strong>nos enseñara el sendero de la vida,</strong> y sólo él es <strong>“nuestro único bien”.</strong></span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Porque en la primera carta San Pedro </strong>nos recuerda que<strong> “fuimos comparados a precio de la sangre de Cristo” </strong>y que es por Él por lo que<strong> “creemos en Dios” </strong>y hemos puesto en él<strong> “nuestra esperanza”.</strong></span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Y porque Jesús, en el Evangelio de Emaus, </strong>nos muestra que él no nos ha abandonado a nuestra suerte, que quien nos prometió que estaría todos los días con nosotros,<strong> sale permanentemente a nuestro encuentro.</strong></span></li>
</ul>
<p><span style="color: #000000;"><strong>¿Y cómo lo hace, como sale el Resucitado a nuestro encuentro? </strong>A través de sus cuatro principales presencias:<strong> en su palabra, en el hermano, en medio de nosotros, y en la eucaristía:</strong></span></p>
<ul>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Jesús Palabra: Cada vez que</strong> <strong>los cristianos escuchamos la Palabra de Dios, es Él quien se hace el encontradizo</strong> y, como con los discípulos de <strong>Emaús</strong>, sentimos: “<strong>No ardía nuestro corazón cuando mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras”.</strong></span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Jesús en el hermano: Cada vez </strong>que en la encrucijada de nuestra vida, y esto pasa todos los días, encontramos a alguien, sea quien sea, y nos pide algo, reconocemos a Jesús como con los discípulos de <strong>Emaús</strong> y queremos que se quede con nosotros: <strong>“Quédate con nosotros porque atardece y el día va de caída”. </strong></span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Jesús en medio: </strong>Cada vez que los cristianos<strong> estamos unidos entre nosotros, por el amor recíproco, </strong>Él se hace presente en medio de nosotros, tal y como nos lo prometió:<strong> “Donde dos o tres estén reunidos (unidos) en mi nombre, yo estoy en medio de ellos” </strong>(Mt. 18, 20). En familia, con los amigos, con los compañeros de trabajo… Él se hace presente y nos da su paz, su sabiduría, todos los dones del Espíritu Santo.</span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Jesús Eucaristía: </strong>Y cada vez que cumplimos el “haced esto en memoria mía”, <strong>nos unimos a celebrar la Eucaristía,</strong> además de estar presente en su palabra, en el hermano que esta a nuestro lado, y en medio de nosotros, <strong>nos regala una presencia muy especial,</strong> como en Emaus, que suscita en nosotros el mismo testimonio: <strong>“lo reconocieron al partir el pan”.</strong></span></li>
</ul>
<p><span style="color: #000000;"><strong>Estas cuatro presencias de Jesús</strong> <strong>sostienen la unidad de la Iglesia, </strong>la unidad pedida por Cristo al Padre en Getsemaní: <strong>“Padre, que todos sean uno, para que el mundo crea” </strong>(Jn. 17, 20). <strong>Un ejemplo preclaro del don de la unidad</strong> lo encontramos en aquellos <strong>seminaristas ruandeses,</strong> alimentados por las cuatro presencias de Jesús, que <strong>San Juan Pablo II llamó “los mártires de la unidad”.</strong> ¿Conocéis su historia? <strong>En el genocidio de Ruanda, entre <em>hutus </em>y<em> tutsis</em>,</strong> en el <strong>seminario menor de Buta</strong> había alumnos de las dos etnias. <strong>Tres supervivientes, hoy sacerdotes, lo cuentan así:</strong></span></p>
<ul>
<li><span style="color: #000000;"><em>Oíamos las cosas que sucedían por todas partes pero esto no nos desanimaba. Ayudados por nuestros educadores y por el Espíritu de Dios, tratábamos de vivir en unidad y en fraternidad. Leíamos el Evangelio y lo poníamos en práctica. El 29 de abril de 1997 los rebeldes avanzaron hacia nuestra casa. ¿Cómo comportarnos en caso de ataque? Juntos, nos dijimos: Permaneceremos unidos.A la mañana siguiente irrumpieron en nuestro dormitorio. Empezaron a disparar sin control, gritando: ¡Los hutus a un lado y los tutsi al otro! Rechazamos dividirnos. Permanecimos juntos”.</em></span></li>
<li><span style="color: #000000;"><em>“A mi me hirieron en seguida con un disparo en la pierna derecha. Acabé debajo de una cama. De repente una gran explosión: habían lanzado una granada en medio de nosotros. De golpe murieron más de 30 chicos. Continuaron disparando incluso entre los muertos  y yo fui herido por otras balas. En medio de este infierno,   mis compañeros morían, diciendo: Dios, Padre nuestro, perdónales porque no saben lo que hacen.7 años después he vuelto a ver a estos rebeldes en la parroquia. El Señor me ha dado la gracia de perdonar a quienes nos habían disparado”.</em></span></li>
<li><span style="color: #000000;"><em>“Nunca olvidaré lo que me dijo uno de los 40 chicos asesinados dos minutos antes de morir: ¡Debemos permanecer unidos! Hoy todavía esta frase, para mí, es como un testamento”.</em></span></li>
</ul>
<p style="text-align: right;"><strong><span style="color: #000000;">Manuel Mª Bru, delegado episcopal de Cultura</span></strong></p>
]]></content:encoded>
					
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		<title>SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA (CICLO A): TODO CAMBIA </title>
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		<dc:creator><![CDATA[Teresa Abad]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 10 Apr 2026 11:36:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La Palabra del Domingo]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo de la Misericordia]]></category>
		<category><![CDATA[HABLA EL CORAZÓN]]></category>
		<category><![CDATA[HABLA LA PALABRA]]></category>
		<category><![CDATA[HABLA LA VIDA]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel María Bru Alonso. Delegado episcopal de Cultura de la Archidiócesis de Madrid.]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="color: #000000;"><em>Hechos 2,42-47; Pedro 1,3-9; Juan 20,19-31</em></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><strong>HABLA LA PALABRA: Salir en la foto</strong></span></p>
<p><span style="color: #000000;">¿Qué nos dice la Palabra de Dios de este 2º domingo de Pascua, que San Juan Pablo II proclamó como Domingo de la Misericordia?</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Los Hechos de los Apóstoles nos dan las constantes de la vida de la Iglesia:</span></p>
<ul>
<li><span style="color: #000000;">La “enseñanza de los apóstoles”, es decir, en anuncio del Evangelio, por el que “día tras día el Señor iba agregando al grupo de los que se iban salvando”.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">La comunión afectiva y efectiva de los bienes, espirituales y materiales (“lo tenían todo en común”)</span></li>
<li><span style="color: #000000;">La celebración de la Eucaristía (la “fracción del pan”) y el culto divino (la oración y los demás sacramentos)</span></li>
<li><span style="color: #000000;">Con el salmo 117 hemos afirmado el sentido más importante del culto católico: “la acción de gracias a Dios porque es bueno, porque es eterna su misericordia”. Eucaristía significa, de hecho, acción de gracias.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">El apóstol Pedro en su primera carta nos muestra las señas de identidad del hombre nuevo, es decir, del cristiano: alegrarse en medio del sufrimiento, afrontar las pruebas de la fe, y no cejar en la alabanza a Cristo.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">Y el Evangelio nos muestra, a su vez, la imagen, la escena, la fotografía permanente de la vida de la Iglesia, que puede provocar en nosotros una inquietud que, en el lenguaje coloquial plantearíamos así: ¿tu quieres o no quieres salir en la foto, en esta foto?</span></li>
<li><span style="color: #000000;">Es la escena del Resucitado en medio de los Apóstoles, reunidos en el Domingo, día del Señor, para acoger su paz, verificar su triunfo, y ser enviados a humanizar y evangelizar este mundo.</span></li>
</ul>
<p><span style="color: #000000;"><strong>HABLA EL CORAZÓN: La última palabra</strong></span></p>
<p><span style="color: #000000;">¿Qué significa para cada uno de nosotros, y para todos los hombres, que Cristo haya resucitado?</span></p>
<ul>
<li><span style="color: #000000;">Que todos los que escuchen el anuncio del kerigma (“Cristo ha resucitado, y es primicia de la resurrección de quienes sean salvados por él”) están inexorablemente sometidos a tomar una decisión en su vida: o creerlo o no creerlo, porque en ello se dirime, a la postre, el sentido, el valor y el destino de la vida.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">Que el Amor de Dios tiene para siempre la última palabra: los cristianos no creemos ni en el sometimiento del mundo al imperio del mal, ni en el absurdo de la dependencia del azar, sino en el triunfo del Amor en la historia, que es de salvación.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">Que Cristo Resucitado ha vencido al pecado, al dolor y a la muerte, y los ha convertido en perdón, en esperanza, y en vida eterna.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">Que su presencia no nos deja caer en la trampa de la autosuficiencia humana, porque su amor nos persigue en su palabra, en sus sacramentos, y en los hermanos, sobre todo en aquellos en los que vemos más claramente el rostro de su soledad y de su pasión con las que nos redimió.</span></li>
</ul>
<p><span style="color: #000000;"><strong><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" data-attachment-id="16511" data-permalink="https://catequesis.archimadrid.es/segundo-domingo-de-pascua-ciclo-a-todo-cambia/juan-xxiii/" data-orig-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2023/04/juan-xxiii.jpeg?fit=750%2C421&amp;ssl=1" data-orig-size="750,421" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="juan-xxiii" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2023/04/juan-xxiii.jpeg?fit=750%2C421&amp;ssl=1" class="size-medium wp-image-16511 alignleft" src="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2023/04/juan-xxiii.jpeg?resize=300%2C168&#038;ssl=1" alt="" width="300" height="168" srcset="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2023/04/juan-xxiii.jpeg?resize=300%2C168&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2023/04/juan-xxiii.jpeg?resize=600%2C337&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2023/04/juan-xxiii.jpeg?w=750&amp;ssl=1 750w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" />HABLA LA VIDA:</strong> <em>El Papa bueno  </em></span></p>
<p><span style="color: #000000;">Juan XXII (1881-1963), el Papa bueno, nació en Sotto il Monte (Bérgamo, Italia), de familia numerosa, campesina y piadosa. Muy joven ingresó en el seminario. En 1925 fue consagrado obispo y fue representante de la Santa Sede a Bulgaria, Turquía, Grecia, y Francia. En 1953 Pío XII lo nombró Patriarca de Venecia. Elegido Papa en 1958. Entre sus publicaciones cabe destacar la encíclica <em>Pacem in terris</em>, y entre sus iniciativas el Concilio Vaticano II, que inauguró el 11 de octubre de 1962. A él se le debe, entre otras mediaciones, la que en noviembre de ese mismo año cerró la crisis de Cuba, el peor momento de la guerra fría. Murió en 1963, fue beatificado por Juan Pablo II el año 2000 y canonizado por el Papa Francisco en el 2ª domingo de Pascua de 2014 junto al mismo Juan Pablo II. Monseñor Antonio Montero dijo de él:</span></p>
<p><span style="color: #000000;">“Era un hombre con sentido del humor. Era un hombre capaz de amistad. Era un hombre con ojos abiertos hacia lo bueno de cada hombre. Era un hombre cargado de sentido común. Sobre tal plataforma humana, ideal para un gobernante y más para un pastor de almas, se asentó una vida de fe, cuyas fuentes, rigurosamente evangélicas, fueron las bienaventuranzas y las obras de misericordia. No ha podido ser más simple el mensaje espiritual del Papa Juan: <em>Amaos los unos a los otros, comprendeos los unos a los otros, uníos los unos a los otros”. </em></span></p>
<p><span style="color: #000000;">Entre las miles anécdotas de su vida, cuentan que desde el comienzo de su pontificado, solía pasear un buen rato por los jardines vaticanos. Ante la propuesta de los funcionarios del Vaticano de que «había que hacer algo…, tal vez cerrar la cúpula a los turistas para que no vean el paseo del Papa…», Juan XXIII respondió: «¿Y por qué hay que hacer algo? No se preocupen. Les prometo a ustedes que no haré nada que pueda escandalizarlos». Hay personas que, como San Juan XXIII, sólo con mirarlos, aunque sea en una foto, te alegran el día. ¿Será porque creen en Jesús Resucitado?</span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><strong>Manuel María Bru Alonso.</strong> Delegado episcopal de Cultura de la Archidiócesis de Madrid.</span></p>
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		<title>5º DOM. CUARESMA ciclo A: (22/03/2026): SAL FUERA</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel María Bru Alonso]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 20 Mar 2026 19:33:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La Palabra del Domingo]]></category>
		<category><![CDATA[(22/03/2026)]]></category>
		<category><![CDATA[5º DOM. CUARESMA ciclo A]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel María Bru Alonso]]></category>
		<category><![CDATA[SAL FUERA]]></category>
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					<description><![CDATA[<p><img width="220" height="150" src="https://catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/03/RLAZARO-220x150.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/03/RLAZARO.jpg?resize=220%2C150&amp;ssl=1 220w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/03/RLAZARO.jpg?zoom=2&amp;resize=220%2C150&amp;ssl=1 440w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/03/RLAZARO.jpg?zoom=3&amp;resize=220%2C150&amp;ssl=1 660w" sizes="(max-width: 220px) 100vw, 220px" data-attachment-id="1303" data-permalink="https://catequesis.archimadrid.es/tu-eres-la-resurreccion-y-la-vida/rlazaro/" data-orig-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/03/RLAZARO.jpg?fit=1050%2C763&amp;ssl=1" data-orig-size="1050,763" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="RLAZARO" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/03/RLAZARO.jpg?fit=1024%2C744&amp;ssl=1" /></p>5º DOM. CUARESMA ciclo A, (22/03/2026), SAL FUERA El amor de Dios es una infinita caja de sorpresas: ¡Cuánto debió ser la apertura de Ezequiel al Espíritu de Dios para llegar a entender y a anunciar que Dios no sólo libera a su pueblo de la esclavitud, no sólo lo protege de sus enemigos, sino [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img width="220" height="150" src="https://catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/03/RLAZARO-220x150.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/03/RLAZARO.jpg?resize=220%2C150&amp;ssl=1 220w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/03/RLAZARO.jpg?zoom=2&amp;resize=220%2C150&amp;ssl=1 440w, https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/03/RLAZARO.jpg?zoom=3&amp;resize=220%2C150&amp;ssl=1 660w" sizes="(max-width: 220px) 100vw, 220px" data-attachment-id="1303" data-permalink="https://catequesis.archimadrid.es/tu-eres-la-resurreccion-y-la-vida/rlazaro/" data-orig-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/03/RLAZARO.jpg?fit=1050%2C763&amp;ssl=1" data-orig-size="1050,763" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="RLAZARO" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2017/03/RLAZARO.jpg?fit=1024%2C744&amp;ssl=1" /></p><p><span style="color: #000000;"><strong>5º DOM. CUARESMA ciclo A, (22/03/2026), SAL FUERA</strong></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><strong>El amor de Dios es una infinita caja de sorpresas:</strong></span></p>
<ul>
<li><span style="color: #000000;"><strong>¡Cuánto debió ser la apertura de Ezequiel al Espíritu de Dios</strong> para llegar a entender y a anunciar que Dios no sólo libera a su pueblo de la esclavitud, no sólo lo protege de sus enemigos, sino que su amor le lleva a abrir los sepulcros para llevar a los hombres a los cielos nuevos y a la tierra nueva!</span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>¡Cuánta certeza contagia Pablo, en su carta los Romanos,</strong> del poder de la Resurrección de Jesús, por el que el Espíritu de Dios en cada uno de nosotros es semilla de resurrección como la suya!</span></li>
<li><span style="color: #000000;">¡<strong>Y qué humano nos muestra el Evangelio de Juan a Jesús!</strong> Porque si la resurrección de Lázaro es el milagro más sorprendente del poder divino de Jesús, lo que le movió a hacerlo fue su humanidad, su llanto ante la muerte de su amigo, transido por el infinito amor de Dios.</span></li>
</ul>
<p><span style="color: #000000;"><strong>¿Por qué es tan sobrecogedora la resurrección de Lázaro? </strong></span></p>
<ul>
<li><span style="color: #000000;">No es un relato sobrecogedor por lo portentoso del milagro, que no es nada comparado con la promesa de una resurrección eterna, para siempre, ya que lo de Lázaro fue volver a la vida para volver a morir.</span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>El amor misericordioso de Cristo por todos los hombres, es prenda de un milagro mucho mayor </strong>que, más allá de la razonable inmortalidad del alma, supone la resurrección del hombre entero, cuerpo y alma, glorificado, libre de la corrupción, del sufrimiento, y del desamor.</span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>El relato de la resurrección de Lázaro es sobrecogedor porque nos revela el verdadero milagro que es el misterio de la Encarnación: </strong></span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Por el qué a través de los ojos humanos de Jesús, </strong>Dios ve el mundo que creó y mira a los ojos del hombre que hizo a su imagen y semejanza. Y al verlo es como si le devolviese al hombre su dignidad perdida, o le revelase el misterio insondable de su destino.</span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Por el qué con sus manos, Jesús no puede evitar curar a ciegos, a sordos, a paralíticos con solo tocarles,</strong> porque es el amor de Dios quien no puede dejar de compadecerse por cada uno ellos.</span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Por el qué a través de su corazón humano, cuando llora, es Dios quien llora en la tierra, </strong>no sólo en esta ocasión, por Lázaro, sino siempre que el hombre sufre, o es despreciado como lo fue él.</span></li>
</ul>
<p><span style="color: #000000;"><strong>Tengo una historia para contaros hoy, por si nos puede ayudar a entender el significado vital de la expresión de Jesús “sal fuera”:</strong></span></p>
<ul>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Mao es una joven que perdió una pierna,</strong> víctima de las minas antipersona activas en Camboya desde los años 70 del siglo pasado, donde cada año, se producen más de 300 accidentes, que dejan como secuela horribles mutilaciones como la de Mao, que <strong>vió truncados su sueño de ser bailarina y clamó:</strong> “Señor, te había regalado mi vida. Había decidido bailar para ti. ¿Por qué me has hecho esto?”.</span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>La obra de caridad de monseñor Kike Figaredo,</strong> consiguió que Mao recuperase la ilusión, acompañándola espiritualmente, pero también a través de la silla de ruedas con tres ruedas que él mismo inventó, y las clases de danza para niñas como ella.</span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Son muchos los que, como Mao, se encuentran con el amor de Cristo a través de la ayuda de un sacerdote. </strong>Hoy celebramos el Día del Seminario, con el lema “Deja tus redes… y sígueme”. El Señor sigue llamando hoy a algunos jóvenes a dejar sus seguridades y a confiar en él para servir como sacerdotes. <strong>Y es que los sacerdotes </strong><strong>acompañan duelos, sostienen esperanzas, curan heridas, desatan nudos interiores y anuncian con su vida que la muerte no tiene la última palabra.</strong> En un tiempo de desconfianza, su entrega diaria y silenciosa revela que la alegría más profunda nace de servir.</span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Y tú y yo: ¿reconocemos en ellos a la Iglesia que cura heridas y da esperanza?</strong> <strong>¿Compartimos su misión desde el sacerdocio real que todos recibimos en el bautismo?</strong></span></li>
</ul>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><strong>Manuel María Bru Alonso.</strong> Delegado Episcopal de Catequesis de la Archidiócesis de Madrid.</span></p>
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		<title>DOMINGO IV DE CUARESMA (15 DE MARZO DE 2026): SER LUZ</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel María Bru Alonso]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 13 Mar 2026 10:54:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La Palabra del Domingo]]></category>
		<category><![CDATA[DOMINGO IV DE CUARESMA]]></category>
		<category><![CDATA[Jesús]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel María Bru Alonso]]></category>
		<category><![CDATA[SER LUZ]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><img width="280" height="180" src="https://catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/11/JESUS-CURA-CIEGO.jpeg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" data-attachment-id="9894" data-permalink="https://catequesis.archimadrid.es/retiro-espiritual-adviento-on-line-jesus-medico/jesus-cura-ciego/" data-orig-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/11/JESUS-CURA-CIEGO.jpeg?fit=280%2C180&amp;ssl=1" data-orig-size="280,180" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="JESUS CURA CIEGO" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/catequesis.archimadrid.es/wp-content/uploads/2020/11/JESUS-CURA-CIEGO.jpeg?fit=280%2C180&amp;ssl=1" /></p><p><strong><span style="color: #000000;">DOMINGO IV DE CUARESMA, SER LUZ</span></strong></p>
<p><span style="color: #000000;"><strong>Una de las primeras canciones de Brotes de Olivo decía así: “Jesús, ¿quién eres tu?”</strong> Muchos se lo han preguntado a lo largo de la historia. Y no pocos se lo preguntaron a Jesús en persona. Sus respuestas fueron inesperadas y desconcertantes. Porque no sólo hablaban de él, sino que hablaban de quienes preguntaban. Así, como vimos el domingo pasado, Jesús se presenta como el agua que sacia toda sed. <strong>Y hoy, se nos presenta como luz:</strong></span></p>
<ul>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Como luz que ilumina donde ninguna luz puede iluminar.</strong> Hemos leído del libro de Samuel: “La mirada de Dios no es como la mirada del hombre, pues el hombre mira las apariencias, pero el Señor mira el corazón”</span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Como luz, que una vez recibida, hace de quien la recibe portador de esa luz.</strong> Hemos leído de la carta de Pablo a los Efesios: “En otro tiempo erais tinieblas, ahora sois luz en el Señor. Caminad como hijos de la luz”.</span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Como luz que es un don,</strong> que la recibe quien reconoce que le falta, que la desprecia quien se cree que la tiene. Jesús mismo en el relato de la curación del ciego de nacimiento, del Evangelio de Juan, lo dice así: “Para un juicio he venido yo a este mundo: para que los que no ven, vean, y para que los que ven, se queden ciegos”.</span></li>
</ul>
<p><span style="color: #000000;"><strong>Pero para entender mejor como los discípulos, testigos de este milagro de la curación del ciego de nacimiento, y testigos de todos los demás milagros, gestos, miradas, y palabras de Jesús,</strong> iban conociéndole, debemos mirar en conjunto aquellos años de seguimiento, de escuela de Jesús, cuando les fue mostrando, con el sentido de las parábolas que pronunciaba, las actitudes que ellos podían aprender de él:</span></p>
<ul>
<li><span style="color: #000000;"><strong>En relación con Dios y, en concreto, con él mismo: l</strong>a actitud de confiar en Jesús hasta el punto de renunciar a cualquier otra seguridad. “El que pierda su vida por mí, la encontrará” (Mt 10,39).</span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Entre los mismos discípulos:</strong> la actitud de no tratar de ser los primeros sino estar al servicio del resto: “quien quiera hacerse grande entre vosotros sea vuestro servidor” (Mt 20,26).</span></li>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Hacia los demás:</strong> la actitud de amar a todos de todo corazón y sentirse enviados por Jesús para transmitirles la buena noticia del Reino. “Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo” (Jn 20,21).</span></li>
</ul>
<p><span style="color: #000000;"><strong>De este modo, los discípulos descubrieron que Jesús es el agua viva, el pan vivo bajado del cielo, la luz del mundo, la puerta del redil, el buen pastor, el Hijo de Dios, la resurrección y la vida, el camino, la verdad y la vida, la vid verdadera.</strong> En definitiva, lo que Jesús proponía a sus discípulos no era solo que lo siguiesen como a alguien a quien simplemente se admira, sino que viviesen tan unidos a Jesús como lo están los sarmientos a la vid, pues así vive Jesús con respecto a su Padre. Por eso, Jesús les decía a sus apóstoles y discípulos: <strong>“El que permanece en mí y yo en él, ese da mucho fruto; porque sin mí no podéis hacer nada” (Jn. 15,5).</strong></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><strong>Me impacto conocer el testimonio de Luis, un joven de veinte años guatemalteco que siendo niño se quedó ciego,</strong> y fue abandonado por sus padres. Dice que entiende que haya personas que en su sufrimiento y abandono desesperen. A él le podría haber ocurrido lo mismo, pero no ha sido así. Para explicarlo toma su guitarra y canta a su amigo Jesús, porque sólo en él encuentra la paz. A Luis Jesús no le ha hecho el milagro de devolverle la vista, pero en cambio le ha dado algo mucho más grande. Le ha dado su luz. Dice que su sufrimiento no ha sido tan grande como el de otros jóvenes con limitaciones mayores que las suyas. Pero que, sobre todo,<strong> habiéndose encontrado con Jesús, lo único verdaderamente grande en su vida es el amor de Dios.</strong> </span></p>
<p><span style="color: #000000;"><strong>¿Y tú? ¿Has encontrado en Jesús esa luz tan grande, capa de iluminar cualquier rincón de tu alma que este nubloso, oscuro, o apagado?</strong> Todos tenemos cegueras en el alma y todos necesitamos a Aquel único capaz de iluminarlas y deslumbrarlas.</span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><strong>Manuel María Bru Alonso.</strong> Delegado Episcopal de Catequesis de la Archidiócesis de Madrid.</span></p>
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